
Días de lluvia
HP
Vuelve a llover
Tras el cristal
Empiezo a sentirme
Tan fatal
Llovía… llovía y hacía frío… no sólo fuera de la casa, sino también dentro de su corazón y su alma… los nubarrones que aparecieron aquel día nunca se marcharon y descargaban gotas de tristeza y dolor en su interior… Lo había perdido todo en una noche… Sus amigos, su amor… todo se había desvanecido…
No sé quien soy
Ni a dónde voy
Sólo persigo libertad
Momentos de su vida pasaron por sus ojos… cuándo conoció a los que serían casi como sus hermanos… cuando sintió el calor de su primer y único amor… el día del enlace de dos de sus amigos… el nacimiento de un chiquillo que hizo las delicias de todo el grupo… el día de su muerte, de la ruptura del grupo… las sospechas… las traiciones, mentiras que no pensaba admitir… el sufrimiento… la soledad…Vuelve a llover
Cada vez más
Me siento tan solo
En la ciudad
Rompió a llorar inevitablemente al acudir todos aquellos recuerdos felices que nunca se repetirían a su mente… ¿Por qué? ¿Por qué? No hacía más que preguntárselo, una y otra vez, pero nada respondía a sus súplicas… Ya no tenía nada… no había ninguna razón para seguir así…Quiero dormir
No despertar
Cerrar los ojos
Y volar
Golpeó con furia una de las ventanas, haciendo añicos el cristal y haciéndose varios cortes en la mano, pero no los sintió… el dolor estaba en otro lugar y esa herida no tenia cura… miró los vidrios en la alfombra y el alféizar de la ventana. Sostuvo uno relativamente grande, con uno de los afilados extremos apuntando hacia su corazón… Todo acabaría… su dolor… sus recuerdos… después de todo ya nadie le añoraría… "Nadie me echará de menos" se dijo en voz alta. Cerró los ojos y se dispuso a clavarse el pedazo de frío cristal en el pecho…
… sólo persigo libertad… cerrar los ojos y volar
"Yo sí te echaré de menos" se detuvo a escasos milímetros de la carne al oír esa voz "No eres real" dijo, sin abrir los ojos "Soy tan real como ese cristal" el dueño de la voz apoyó la mano sobre la del otro hombre y le arrebató suavemente el vidrio. Sin abrir los ojos, sollozó "Dime que no eres un espejismo" sintió que tiraba de su mentón "No soy un espejismo. Abre los ojos y mírame" Las lágrimas le impidieron enfocar al principio, pero luego pudo ver la cara del otro hombre. Gimió suavemente y se echó en sus brazos "Perdóname…" "No hay nada que perdonar, amor mío… olvida el pasado…" Se unieron en un apasionado beso.
No seas cobarde
Y vuélvelo a pensarNo puedes dejarnos
A todos tan mal
Llovía… llovía y hacía frío… pero le daba igual, no estaba solo, alguien le daba calor y cicatrizaba sus heridas… en su alma el cielo ya no estaba nublado, lucía el sol y se sentía feliz…
FIN