
Fantasía nº4 en si mayor – La alegría de vivir
Elijah baja despacio por las escaleras metálicas de la caravana de maquillaje. No quiere engancharse los dichosos pies postizos en sus peldaños, y caer de boca, como le pasó el otro día. La mañana es espléndida. Apenas son las 8, pero la salvaje luz que proyecta el astro rey sobre el monumental plató que representa a Hobbiton, es enceguecedora. Elijah piensa que ni siquiera en California ha visto una luminosidad igual. Son las maravillas de Nueva Zelanda, las feroces antípodas. El chico observa el enloquecido movimiento que se desarrolla a su alrededor. Ve a unos cuantos hombres levantar la grúa que se ha caído, y montar de nuevo las cámaras que han rodado. Los técnicos de iluminación se afanan en recomponer los dos focos estallados, y la gente del departamento de maquillaje dan los últimos retoques a los pies postizos de decenas de extras.
Ve también, allí a lo lejos, a Peter Jackson, con el móvil en la oreja, miles de papelotes entre sus manos, hablando a la vez con tres personas. Joder, piensa Elijah, parece que le ha pasado por encima una apisonadora, cómo está hoy este hombre…Mira también como Billy se aleja con Lola, su brazo alrededor de la cintura de la chica, hablando y riendo con ella. Elijah tuerce el gesto, punzadita de amargos celos, ya le vale al Boyd. ¡Joder, Lola!. La muchacha le tiene comido el seso a Elijah, que no puede dejar de pensar en ella. Desde que la conoció, hace ya 5 meses, está prendadito de ella. Pero no hay nada que hacer. Lola tiene novio formal, un chico de Wellington, y no quiere saber nada de Lij. Eso sí, todo el santo día se está metiendo con él, insinuaciones por aquí, roces por allá, susurritos en la orejita…detalles que al pobre Elijah le dejan sin aliento, con la miel en los labios…- ¡Mierda! – suspira Elijah, mientras ve como desaparece Lola de su vista entre el maremágnum de personas que hay en el plató. - ¡Es que me la follaba viva!. Es un cielo de mujer, joder, me tiene enchochadito – más suspiros de Lij. - ¿Cuándo será el día que deje a ese hijo de puta de JC y se venga conmigo?. Estoy seguro que la molo, fijo, lo que no sé es por qué me pone a tono y luego me larga. Vaya cabrona. Y luego encima nos viene esta mañana de porno subido.- Elijah se lamenta en silencio, mientras se dirige a su propia caravana. Sube por las estrechas escalerillas, mierda, que se me engancha el puto pie, y abre la puerta. Le quedan más de dos horas de espera hasta que se dé la orden del comienzo del rodaje, y no sabe cómo va a pasar ese tedioso compás de espera.
Se tumba en la pequeña cama que está adosada en uno de los extremos del estrecho habitáculo, y cierra los ojos. Ni siquiera tiene ganas de escuchar música. Ay, Lola, Lola, su nombre significa dolor, si…- Dolor de huevos es lo que nos ha provocado esta tía con lo de sus corridas de la Tierra Media. – se dice el muchacho, buscando una postura cómoda en la minúscula cama. -¡Joder!. Solo a ella se le puede ocurrir soltar tal marranada, mierda, con lo necesitados que estamos últimamente, que con toda esta locura de rodaje, no tenemos tiempo ni de hacernos una paja en condiciones…En fin…voy a ver si sobo un poco, hay que joderse, con el madrugón que nos hemos dado y lo mismo hoy no rodamos… Elijah Wood encuentra por fin su postura ideal y se dispone a dejar por unos instantes el mundo real…La señorita fantasía llama a su puerta, y él, gustoso, la deja entrar….Podría ocurrir…¿Por qué no?…
Mi tío Bilbo está radiante. Vaya, me alegro por él, si señor, su fiesta de cumpleaños está saliendo a la perfección. Va a ser recordada por muchos años, ya lo creo. No hay más que ver lo contenta que está la gente, y cómo comen y beben, parece que se han reservado para este día, jaja. Yo, por mi parte, estoy emocionadísimo. Gandalf ha vuelto. Ya me ha estado poniendo al tanto de todo lo que ha ocurrido fuera de La Comarca desde la última vez que lo vi, y ¡caramba!, es de lo más interesante. Aquí nunca sucede nada divertido. Todo es monotonía y aburrimiento. Yo lo que quiero es aventura, emoción, riesgo, tensión…Vamos, eso que llaman alegría de vivir, pero que aquí, en este rincón del mundo, no parece que vaya a suceder nunca. La verdad, estoy un poco harto de hacer todos los días lo mismo. Hasta incluso las veladas en el “Dragón Verde” me están empezando a parecer un poco pesadas. Siempre los mismos temas de conversación, las mismas caras, los mismos cotilleos…
Hombre, ahí están esos dos locos de Pippin y Merry. Parece que traman algo…Ya no los veo, se han metido entre los árboles…Qué irán a hacer…El otro día me llegó el rumor de que estos dos parece que últimamente son más que amigos… Desde luego hay gente que es de lo más perversa y asquerosa que pueda existir. Como no tienen nada que hacer no se les ocurre otra cosa que sacar chismes insultantes de los demás. Qué asco. Bueno, me voy a bailar un poco, no puedo perder ni un minuto de esta maravillosa fiesta. Es una oportunidad única de romper un poco la rutina cotidiana…- ¡Eh, Sam, escucha, vamos a bailar!….
Este Sam es un poco parado. Con lo que me ha costado convencerle de que sacara a Rosie a bailar. Y cuando ya la tiene en el bote, viene el tonto de Tom Cañadaseca y se la birla, así sin más. – Sam, no tenías que haber dejado que ese pazguato de Tom Cañadaseca bailara con Rosie – le digo, mientras nos tomamos nuestra enésima cerveza, mirando cómo la gente se lo pasa bien. – Ella estaba contigo, Sam, era tu pareja. – continuo diciendo. – Ya lo sé, señor Frodo, ya lo sé – me contesta compungido el bueno de Sam. – Pero es que como me pidió tan educadamente que le prestara a Rosie para este baile, pues bueno, no me he podido negar, ya sabe que yo soy muy bueno. – Sam me mira con tristeza. – Ay, Sam. Nunca aprenderás. Pues fíjate lo que has hecho, ya llevan 5 bailes y siguen – miro a la pareja de bailarines que pasa ante nuestros ojos, riendo, colorados, pasándoselo en grande. Sam agacha la cabeza con pena, y da un trago a su cerveza. Vaya, me entristece verlo así. – Venga, Sam – le digo poniendo mi mano sobre la suya. – No te preocupes, Rosie solo te quiere a ti, seguro. – intento tranquilizarlo.Sam me mira con fijeza y me sonríe. Su mano libre se posa sobre la mia, y la aprieta, agradeciendo con un gesto de su cara mi apoyo. No sé si será por efecto de la cerveza o qué, pero me gusta cómo Sam me oprime la mano y sobre todo, cómo me mira. No es la primera vez que siento esta agradable sensación, los ojos verdes trigueños de Sam mirándome con ternura… La llegada de Merry y Pippin, vientos huracanados, me saca de mi ensimismamiento y separa nuestras manos….-Vaya, vaya – exclama Merry. - ¿Pero que estais haciendo aquí tan solitos y aburridos?. ¿Es que no disfrutais de la hermosa fiesta del Sr. Bilbo?. – prosigue diciendo a voz en grito Merry Brandigamo. - ¿O es que acaso interrumpimos algo? – dice ahora Pippin, guiñándonos el ojo a Sam y a mí. Las risotadas de los dos traviesos hobbits nos ensordencen los oidos. Bueno, ya están con sus tonterías de siempre, estos dos no tienen arreglo…Sam vuelve a mirarme.
Merry nos trae más cerveza, las jarras colgando de sus manos, la espuma salpicando su camisa. Pippin le dice algo al oido, y se rien con estrépito, mientras nos echan miradas maliciosas. No sé que estarán tramando estos dos, pero me estoy empezando a enfadar con sus bobadas cerveceriles. – Vamos, Frodo, Sam, no os enfadeis – dice Merry, levantando su jarra. – Hoy es una noche especial, y hay que pasarlo bien, ¿verdad Pip?- le pregunta Merry a su compañero, dándole un codazo. – Claro que sí, Merry. – contesta Pippin cantarín. En la mesa de al lado, Bill Colinaquemada y Fred Altopino, juegan a las cartas. Las siete y media. Se están apostando las cervezas. Qué idiotez, pienso, si hoy las cervezas son gratis, pero en fin, la gente en La Comarca es así de candorosa. - ¡Eh, Merry!- exclama Pippin. –Tengo una idea. ¿Por qué no jugamos nosostros a las siete y media? . Bueno, no es que me apasione este juego, pero tampoco me disgusta la idea. - ¿Tú qué dices,Sam? – le pregunto. - ¿Jugamos con estos dos locos y les damos una buena paliza?.A Sam le encantan los juegos de cartas, sobre todo las siete y media, y por supuesto dice que sí. Buscamos una baraja, cartas nacaradas, brillantes dibujos y números dorados, y nos disponemos a jugar. – Os vamos a enseñar una variante más divertida de este juego- nos dice Merry con una sonrisa pícara. – Nos la hemos inventado Pippin y yo. Pippin se desternilla de risa, mientras asiente con la cabeza. – Si, si, venid con nosotros. Las siete y media de Merry y Pippin, ya vereis como os va a gustar – nos dice el pequeño Tuk con la picardía bailando en sus ojos. Bueno, ahora sí que han excitado mi curiosidad. Adivino cual será su variante. El que pierda deberá hacer algo que solo a las calenturientas cabezas de estos dos bromistas se les ha podido ocurrir. - ¿Vamos, Sam? – vuelvo a preguntar a mi fiel servidor. – Por supuesto, que si, señor Frodo, tengo ganas de darles una paliza a estos dos bellacos, ya lo creo que si. – me contesta Sam, aceptando el reto de Merry y Pippin. – De acuerdo, comencemos – les digo. Merry coge la baraja y se levanta de la mesa. Pippin lo sigue. ¿Pero dónde demonios se van éstos dos ahora?. Pippin me desvela la primera variación que ellos han introducido en las siete y media. No se juega sobre una mesa, sino en un rincón escondido del bosque….Sam y yo nos miramos sorprendidos, pero nos levantamos y vamos tras ellos.
Merry y Pippin nos conducen hasta un lugar apartado de la fiesta, entre los pinos y abetos, colina abajo. Desde ese rincón oscuro y tranquilo nos llega, como un eco lejano, la alegre música y los gritos de la gente. Es un círculo de hierba rodeado de altos árboles, piedras grises diseminadas aquí y allá. Hay restos de una hoguera. Merry y Pippin empiezan a recoger palos y ramitas caídas, los reunen y los prenden. Unas débiles llamas rojas y amarillas empiezan a ascender hacia lo alto. Parece ser que ya han estado aquí más veces. El silencio nos rodea. Solo el canto de los grillos y el ulular de algún que otro búho, junto con la lejana algarabía de la gente es todo lo que se nos cuela por los oidos. Nos sentamos sobre las piedras y el juego comienza…
Es lo que yo me temía. Se trata de ir sacando cartas y sumar su valor. Aquel que se pase de siete y medio, debe pagar algo. Hasta aquí todo bien. ¿Y qué es lo que se les ha ocurrido a estos dos bribones?. El que pierda, se quita una prenda de ropa. Por supuesto, pierde el que se quede totalmente desnudo, y además deberá obedecer y hacer todo lo que sus compañeros digan. Sam y yo nos miramos sin saber que hacer, mientras los dos hobbits traviesos se revuelcan por el suelo de la risa. – Un día es un dia, Sr. Frodo.- me dice Sam, sonriéndome. La cerveza que he bebido me está pasando factura. La euforia del alcohol me alcanza ahora de lleno y no me deja pensar con claridad. Un día es un día… y además, me gustaría ver a Sam sin nada de ropa, qué caramba…
Desde luego, no está siendo mi noche de suerte. Estamos jugando la que puede ser mi última baza. Solo llevo puestos mis blancos calzones. El resto de mi ropa yace amontonada sobre una de las piedras. ¡Maldita sea!. Hace frío y tiemblo. El calor que desprende la hoguera calma un poco la sensación desagradable del frescor de la madrugada sobre mi cuerpo. ¡Si al menos los otros estuvieran como yo!. Pero no, ellos han tenido más suerte. Sam, por ejemplo, no ha perdido ni una sola vez, y ahí está, como al principio, vestido, ni un gramo de su piel al aire, para mi disgusto. Pippin está sin camisa y Merry sólo se ha quitado su chaleco…Siento las miradas de los tres sobre mi piel. Lo he notado perfectamente. Cada vez que una de mis prendas ha salido disparada, he visto seis ojos codiciosos escudriñando mi epidermis, tres pares de ojos brillantes, comiendo mi piel, ¿deseando tocarla tal vez?…Tengo un cuatro, y mi mano vacila ante la nueva carta. No la cojo, y digo que me planto. Los demás van sacando sus naipes…Sam, 6, se queda, Merry, 7, que suerte, no saca más cartas, por supuesto, Pippin, ¡por todos los diablos!, 5, y claro, no quiere arriesgar… He perdido el juego. Mis compañeros se rien y me zarandean, manos cálidas que corren por mis brazos, espalda, hombros, pelo…- Venga, Frodo, - me dice Merry muy serio. – Fuera calzón, que has perdido. Ahora, además eres nuestro esclavo, y harás lo que nosotros ordenemos. Pippin se rie y se rie, mientras que Sam intenta que el juego no siga adelante. – Bueno, yo creo que ya es más que suficiente. El Sr. Frodo se va a enfriar, yo creo que ya nos hemos reido bastante a su costa. Yo no quiero jugar más- dice Sam, algo enfurruñado. – Venga Sam, - le grita Pippin. – No seas aguafiestas, Frodo acepto las reglas del juego y ahora debe cumplirlas… Todos se me quedan mirando…
Me quito la última prenda de ropa que me queda y espero, de pie, desnudo, entre Sam, Merry y Pippin, la suprema decisión. ¡Caramba, y que frío hace!. Tengo toda la piel erizada, y crueles escalofríos me corren por la espalda. Mis compañeros no dicen nada, solo me miran y remiran, como si estuvieran hipnotizados. Sam se acerca a mi y me rodea los hombros con su brazo, atrayéndome hacia él. – Señor Frodo, yo no pienso participar en esta broma de mal gusto. No me gusta verle pasar frío y vergüenza. – me dice Sam, el calor de su cuerpo aliviando mis temblores. Bueno, creo que no me importaría para nada ser el esclavo de Sam en estos momentos…Ese calor suyo que fluye y me traspasa, me hace sentirme muy bien. Tan bien, que, siento una quemazón entre mis piernas, y así, sin querer, sufro una erección instantánea. Merry y Pippin se miran entre ellos y se sonríen… - Vaya con Frodo, parece que le está empezando a gustar este juego – me dice Merry, mientras se acerca a mí. Su mano se alza y acaricia mi cuello, bajando muy despacio por mi pecho, y luego vuelve a subir, hasta posar su dedo índice en mis labios entreabiertos…Su dedo dibuja el contorno de mi boca, y yo me siento cada vez más excitado. -¡Qué piel tan hermosa y delicada!.- me dice Merry, ahora sus manos corriendo libremente por mi pecho y hombros. -¿No lo crees tú así, Sam?- le pregunta a mi servidor. Sam no contesta. Me estrecha más contra su pecho y me besa la frente, mientras su mano hace compañía a la de Merry, frotando mi pecho y mi espalda… Pippin también quiere probar la calidad exquisita de mi piel y, oh cielos sagrados, ahora son tres las manos, 15 dedos, explorando mi carne…El corazón se me sale del pecho…¡Qué placer estoy empezando a sentir!… Me abandono a mis dueños con sumo gusto…
Estoy sumergido en un torbellino de placer sofocante. Mejor dicho, estamos los cuatro inmersos en un excitante juego de pasión y sexo. Me han colocado bajo un árbol, algo alejado del círculo de hierba, donde la hoguera crepita furiosa. Pippin ha sacado una cuerda de no se dónde y me ha sujetado las muñecas, con nudos muy apretados. Luego me han levantado los brazos por encima de mi cabeza, y con el resto de cuerda que quedaba me han atado a una rama baja que sobresale del árbol. Ahora Merry me tapa los ojos con su pañuelo, sujetándolo muy fuerte a mi cabeza, para evitar que se escurra. No puedo mover mis brazos, alzados hacia arriba, los nudos de la cuerda mordiendo mis muñecas. No puedo ver tampoco nada…Solo siento, siento…dedos, manos, ¡lenguas!, bocas, multiplicadas por infinito, deslizándose, acariciando mi cuerpo, haciéndome gozar como nunca…
Creo que son Merry y Pippin los que están delante de mi…Me besan la boca, lamen mis pezones, se hunden en mi ombligo…Pronto llegan las caricias más ardientes, las que me hacen gemir de placer…Una lengua abrasadora recorre mi pene, una boca lujuriosa absorbe mi miembro…¿Merry, Pippin, tal vez Sam?. No lo sé…Caricias húmedas sobre mis testiculos, lengua juguetona que gira sobre ellos…mis caderas se agitan, mi pene en el interior de una boca desconocida, salvaje, sabia, buscando mis puntos más sensibles. Sé que Sam está detrás de mi, reconozco su olor, tierra y hierba. Me besa la espalda, acaricia mis hombros, mi pecho, santo cielo, me va a volver loco, me van a volver loco, no saben lo que me están haciendo disfrutar…
La lengua de Sam moja mis nalgas, se introduce entre ellas, provocando que mis jadeos suban de tono…Intuyo, sé que me va penetrar…Acaricia con su pene endurecido al máximo la hendidura entre mis nalgas… y yo no puedo más…- Sam, adelante, Sam, quiero que seas tú quien lo haga, Sam, si, si, Sam… - murmuro entre gemidos y jadeos, poseído por la ansiedad de sexo más desgarradora…Oigo risas…- Vaya, Sam, ha descubierto que eres tú el que estás ahí detrás, jaja, como te conoce…- Merry susurra. Sí, Merry, y ahora sé que eres tú el que engulle con glotonería mi miembro enfebrecido y Pippin, ¡cielos santos!, todo lengua y dedos traviesos correteando sobre mi piel… Sam me inclina suavemente y empieza a introducir su pene en mí… Orgía de sensaciones, delante, detrás, arriba, abajo, locura de manos, dedos, bocas….Me elevo, floto, atrapado por tres cuerpos que no cesan de darme placer….EXTASIS en mayúsculas, gritos de placer… posesión…SI, SI, SI, MIL VECES SI…
Elijah se agita en su pequeña cama, su mano moviéndose frenética en su entrepierna, jadeos contenidos…El orgasmo agita su cuerpo, y su semen se escapa libre…El chico gime satisfecho, colmado de placer solitario…
- ¡Elijah, Elijah, abre, Lij, abre, soy Lola, ¿estás ahí, cielo?.¡Contesta!. ¡Vamos a empezar a rodar! ¡ELIJAH! – la voz de Lola le asusta tremendamente, un mazazo que corta de raiz sus espasmos, levantándolo de la cama como una exhalación….
-¡Hostia puta!…- murmura Elijah, buscando desesperado algo con qué limpiarse la mano pringosa. – Espera, ya voy, un momento…. El Sr. Wood abre la puerta de su caravana y se encuentra con la carita de Lola, que lo mira sonriente. -¿Te has quedado dormido, cariño?. Venga, date prisa que vamos a empezar…Pero..¿qué te pasa, encanto?. ¡Estás todo colorado!. ¿Te encuentras bien?- pregunta amablemente la chica. Elijah balbucea excusas, mientras busca su guión por todos lados. –Toma, aquí lo tienes- le dice Lola alcanzándole los folios. La muchacha lo mira con detenimiento, extrañada. Bajan los dos por la escalerilla de metal. -¿No habrás estado metiendote mano, verdad, canalla?- pregunta con malicia Lola. – Joder, Lola, que cosas tienes, tía, de verdad, eres la hostia- le contesta Elijah, intentando disimular su desazón. – Mi tabaco, eso es lo que tienes que hacer, traerme mi tabaco y dejarte de gilipolleces- levanta la voz Lij.
- Bueno, Sr. Bolsón, no se enfade conmigo – le contesta Lola dulcemente, mientras le arregla los bucles rebeldes de la peluca que le caen sobre la frente. Elijah se deshace con las suaves caricias de Lola, que continúa prodigándole sus mimos. – Qué guapo te ha dejado hoy Vania, mmmm, estás divino- la chica le pasa un dedo por la mejilla, llevándose el maquillaje por delante. El pobre Sr. Wood se desespera…-Lola, ¿cuándo vas a dejar a ese gilipollas de novio que tienes? – pregunta a la encantadora españolita, cogiéndola del brazo. Lola se le queda mirando con seriedad, mientras se aparta de él, y tuerce el gesto, evidentemente molesta.
- Eh, no te pases, Elijah, cuidado con lo que dices, canalla.- Lola ya no sonríe. – Dejaré a JC cuando ya no sienta nada por él, cuando deje de quererlo, ¿enterado?. Lij pone cara de pena, y mira al suelo. Lola intuye que le ha hecho daño, e intenta arreglar la situación. – Bueno, si te sirve de algo – vuelve a sonreir la muchacha – te diré que eres el segundo en mi lista, ya sabes, por si acaso….. Lij levanta la vista del suelo y busca sus ojos. Lola se estremece, joder, que miradita desarmadora, su JC no mira así. –Suerte para hoy, cariño – se despide Lola de él, apartándose de su lado y caminando deprisa hacia el plató, mientras le lanza un beso con la punta de los dedos. Elijah se para y la ve alejarse…-Joder, me muero por ella, si, si, si….Elijah Wood se acerca al set de rodaje, donde sus tres compañeros de reparto lo esperan. Lij los mira uno a uno. Su loca fantasía erótica soñada hace apenas unos minutos le hace sonreir. -¡Joder! –medita en silencio -. Estoy salido por completo, que manera de desbarrar… Los cuatro hobbits se intercambian sonrisas y miraditas. Sus mentes están teñidas esta mañana de verde esmeralda. Alegría de vivir. Peter Jackson llega todo desmelenado hasta donde están los cuatro chicos. Ordena, coloca, deshace, se va, viene,….Mira a sus actores y piensa que hoy están un poco raros…¿Qué les pasará a estos cuatro hoy?. Parece que se han chutado alguna mierda, joder, no dejan de reirse….Bueno, vamos a ver, señores, silencio por favor, vamos a comenzar….
La ayudante de dirección baja la claqueta, Escena 45-B, Toma 1ª, ACCION… En unos segundos el fascinante universo imaginado por Tolkien se hace realidad… Bienvenidos al luminoso, etéreo y azucarado Reino de la Fantasia…
FIN