GLORIA

HP

 

“I try to sing this song / Yo trato de cantar esta canción
I...I try to stand up / yo… yo trato de ponerme de pie
But I can't find my feet / pero no puedo encontrar mis pies
I try, I try to speak up / Yo trato, trato de hablar
But only in you I'm complete / pero sólo en ti estoy completo”

Gloria – U2


Harry tomó aliento antes de llamar a la puerta de la Mansión Malfoy.

Había elegido cuidadosamente el día, sabiendo que la madre de Draco había partido con él a un breve viaje a París a comprar ropa.

Por fin encararía a su rival, por fin sabría por qué Severus lo prefería a él.

Por fin.

Y quizás el saberlo mitigaría el dolor que sintió cuando llegó esa fatídica noche, el veintidós de diciembre, al departamento de Severus en Londres, llevándole su regalo navideño para darle una sorpresa. ¡Dios, que patético había sido!

Apenas abrió la puerta, la sonrisa se le fue del rostro y los paquetes cayeron de sus manos.

En la alfombra estaban los dos, desnudos y haciéndose el amor furiosamente, gritando como animales. Severus penetraba a Lucius que en ese momento volteó a mirar al intruso.

Y le sonrió.

Harry había corrido con todas sus fuerzas, alejándose del edificio y refugiándose en un parque para llorar. Horas más tarde fue encontrado por su padrino, que quiso asesinar a Severus. Pero Remus logró calmarlo apenas.

El chico había pasado ya tres días en total depresión, rehuyendo a Severus, sin responder su único mensaje y sin querer verlo jamás. Y el día de Navidad, Harry decidió por fin enfrentar a su problema.

Y su problema tenía nombre.

Lucius Malfoy.

Un elfo doméstico lo atendió y se mostró bastante sorprendido de hallar a un nervioso muchacho de dieciséis años preguntando por el señor Lucius Malfoy. Pero el nombre de Harry Potter aún era recordado por los elfos de Malfoy Manor como el salvador de Dobby, y el dueño de casa fue avisado.

Harry esperó en la puerta por un rato interminable e iba a retirarse ya, cuando el temeroso elfo volvió y le dijo que el señor Malfoy lo recibiría en su estudio privado.
El chico fue conducido por la enorme y ostentosa mansión llena de adornos navideños y de música festiva, que sólo hizo que su dolor se acentuara. Siguió al elfo hasta que llegaron a un pasaje oscuro.

- "Señor, baje las escaleras y doble a la izquierda. La tercera puerta es el estudio del amo Malfoy. Llame sólo tres veces"

Harry bajó por el oscuro pasaje, sintiendo quebrarse su resolución. ¿Y si Malfoy lo mataba? El elfo doméstico no lo delataría y nadie sabía que había ido allí. Sería fácil, pensó amargamente. Quizás eso acabara con su sufrimiento.

Sin darse cuenta se encontró ante la puerta cerrada y llamó tres veces. La puerta se abrió y Harry avanzó hacia su destino.

“I try to sing this song / trataré de cantar esta canción
I...I try to get in / yo…yo trataré de entrar
But I can't find the door / pero no puedo hallar la puerta
The door is open / la puerta está abierta
You're standing there / tú estás parado allí
You let me in / tú me dejas entrar”

La estancia estaba en penumbras y era enorme. Grandes estanterías ocupaban las paredes, llenas de oscuros volúmenes. Magia negra, sin duda. Harry contuvo el aliento.

El enorme escritorio de caoba estaba cubierto de libros y pergaminos, pero el dueño de casa no se encontraba allí. Los ojos de Harry vagaron por la estancia y se detuvieron en una enorme cama con dosel y cortinas negras. Sentado sobre la cama, de rojas sábanas, estaba Lucius Malfoy vestido con una elegantísima bata de seda negra, bordada con hilos de plata.

- "Buenas noches, Potter", dijo con una amplia y cruel sonrisa, "me encontraba trabajando. ¿Qué asunto te trae aquí?"

Harry lo miró con odio. Esa cama, tan grande, tan imponente... se preguntó cuántas veces Severus y Lucius se habrían amado en ella. Ese pensamiento le dio el coraje de decir el motivo de su visita.

- "¿Por qué Severus?", preguntó, dejando a pesar suyo, salir el dolor que había tratado de ocultar.

Lucius rió.

- "¿Por qué? Creo que es evidente. Nos gusta hacerlo, ambos lo disfrutamos"

Harry apretó los labios. Lucius se puso de pie y avanzó hacia él.

- "¿Creíste que él te amaba? ¿Que Severus Snape podría amar a alguien? Si él lo hiciera, dudo mucho que fueras tú, Potter"

El labio inferior de Harry empezó a temblar.

- "¿Por qué contigo?", preguntó molesto y dolido. Se negaba a tratar a Lucius de señor. Ya no podía. No después de lo que había visto.

- "Porque soy Lucius Malfoy. Y no olvides tus modales, San Potter. Para ti soy el señor Malfoy", dijo fríamente Lucius.

Harry retrocedió un paso. Quería salir de allí, ya no lo soportaba.

- "¿Qué, el gran Harry Potter está enamorado?", rió Lucius una vez más, echando hacia atrás su cabeza, su cabellera de platino onduló atrayendo inevitablemente la mirada de su visitante.

- "Eso no te incumbe", espetó Harry sintiéndose muy vulnerable e ignorando completamente el pedido de ser respetuoso.

- "Me incumbe, sí", aclaró Lucius, "me incumbe porque afecta mis intereses"

- "¡Severus me ama!", estalló Harry al borde de las lágrimas, "él y yo... nosotros..."

- "¿Durmieron juntos?", completó Lucius, "también lo hizo conmigo y no sólo en una ocasión, como contigo”, continuó con crueldad, “No tengo mucho tiempo, Potter. Será mejor que me digas a qué viniste de una buena vez"

- "¡Quiero saber por qué tú! ¿Por qué te prefirió? ¿Qué es lo que tú puedes darle? ¿Son tus besos? ¿Es tu cuerpo? ¡QUIERO SABER!”, gritó Harry apretando los puños.

Lucius no dijo nada. Únicamente contempló el estallido y cuando éste terminó con un Harry lloroso, hizo un ademán y la bata que lo cubría cayó, revelando un cuerpo desnudo y perfecto.

- "Esta es tu respuesta, Potter", fue todo lo que salió de sus labios.

Harry lo miró entre lágrimas y en sus ojos brilló el dolor y también la rabia contenida. Y muy en el fondo brilló también una chispa que Lucius supo reconocer muy bien, porque no era la primera vez que la veía.

Deseo.

Un deseo rabioso y herido, pero deseo al fin.

Y Lucius lo disfrutó.

Con deliberada lentitud pasó su lengua sobre sus labios, sin hacer ademán de cubrirse, mientras miraba a Harry a los ojos.

El estímulo dio resultado y el chico se arrojó sobre él, besándolo rabiosa y torpemente, y un bulto en su entrepierna confirmó a Lucius lo que ya había visto en su mirada.

- "¡Bésame como lo besas a él!", jadeó Harry, “¡quiero saber por qué te prefiere!”, y sus torpes manos empezaron a estrujarle la espalda mientras el joven y ansioso cuerpo se pegaba más a él.

Y Lucius se decidió.

Severus lo mataría, pero le daría a Potter una lección.

Devolvió el beso lentamente, sujetando con firmeza las manos de Harry contra su espalda.

- “Te lo mostraré, si haces lo que te pido”, susurró en el oído de Harry, que respiraba agitadamente. Harry era tal como había dicho Severus.

- “Yo no—no--”, empezó Harry, pero se detuvo cuando Lucius le tocó la entrepierna haciéndole dar un ronco gemido.

- “Quítate la ropa”, fue la seca orden de Lucius, y Harry obedeció sin dudar más.

Túnica y camisa cayeron al suelo, siendo seguidos por los pantalones y unos boxers rojos con pequeñas snitch brillantes.

- “Ve a la cama y acuéstate”, ordenó de nuevo, haciendo aparecer un cinturón de cuero en sus manos.

Harry obedeció, recostándose con una pierna cruzada, tratando de ocultar su erección. De pronto, Lucius estuvo sobre él y antes de que se diera cuenta, tenía atadas las muñecas a los postes de la cama.

- “¡Suéltame, bastardo!”, exclamó Harry espantado, dando patadas para liberarse, pero Lucius sólo reía.

- “Me pediste que te mostrara. Eso haré”, dijo tomando una pierna de Harry, sin hacer caso de las patadas que el chico le daba con la otra. Encadenó la pierna izquierda de Harry con su mano izquierda y luego hizo lo propio con la pierna derecha.
Harry se resistía y lo que había sido placer inicial estaba siendo reemplazado por temor. Estaba completamente vulnerable y a merced de Lucius.

Pero lo que le hizo Lucius luego lo terminó de aterrar. El mago rubio tomó una delgada cuerda nega y la ató en un lazo sobre el miembro de Harry, ahora fláccido, sin apretarlo demasiado. Luego ató los extremos de la cuerda a los tobillos del chico.

Y entonces dio el primer correazo a las nalgas desnudas e indefensas de su víctima.

Harry dio un grito y al mover las piernas para intentar liberarse, su miembro fue comprimido por la cuerda, arrancándole un alarido.

- “No, no, por favor”, suplicó, pero fue inútil, Lucius dio el segundo correazo, dejando otra marca roja en la delicada piel.

“Gloria...in te domine
Gloria...exultate
Gloria...Gloria
Oh Lord, loosen my lips / oh, Señor, afloja mis labios”

El tormento duró un largo rato, sin que las lágrimas y súplicas de Harry lograran conmover a Lucius. Luego, el mago rubio hundió la cara en las maltratadas y enrojecidas nalgas y empezó a dar pequeños y rápidos besos a la vez que masajeaba la semi erección de su víctima y no paró hasta que fue recompensado por un suave gemido.

- “Ahhhh”, exclamó Harry cuando un largo dedo lo penetró de golpe, clavándose sin piedad en su joven orificio, apenas abierto días atrás por un gentil Severus.

Lucius lo preparó expertamente y cada vez que Harry abría las piernas para pedir por más, su erección era cruelmente comprimida por la cuerda.

Su torturador retiró de golpe los tres dedos que trabajaban al muchacho y se puso de pie, abandonándolo en la cama.

- “...por favor, no me lo quites”, sollozó Harry y el rubio colocó su rostro frente al del chico.

- “Debes aprender a respetarme, Potter”, dijo con frialdad, poniendo el dedo en la entrada del chico, pero sin empujarlo. Cuando Harry trató de empalarse, la cuerda hizo su trabajo y arrancó un sollozo ahogado.

- “Señor Malfoy, por favor---“, gimió el joven.

- “Así está mejor”; dijo Lucius introduciendo el dedo y arrancando un nuevo torturado gemido. “¿Qué quieres de mí?”, continuó, sacando el dedo.

Nuevo gemido y sollozo.

- “Q-quiero que me tome, por favor”

- “¿Tomarte, Potter? Me temo que no entiendo”, murmuró el rubio, jugueteando con los dedos frente al diminuto orificio de Harry.

- “Ahhh, por favor”, nuevo gemido, “quiero que me penetre, por favor. ¡Por favor, señor! ¡Tenga piedad...!”

“Gloria...in te domine
Gloria...exultate
Oh Lord, if I had anything / Oh, Señor, si yo tuviera todo
Anything at all / todo en absoluto
I'd give it to you / te lo daría a tí
I'd give it to you / te lo daría a tí”

Lucius no se hizo de rogar, alzó las caderas del chico y lo penetró de un profundo empujón.

Y entonces Harry conoció la tortura.

Las acometidas de Lucius contra su próstata llevaban su placer a puntos insospechados, pero cada movimiento que hacía estrangulaba sin piedad su pobre carne y lo hacía sollozar de frustración.

Lucius gemía también, el chico era tal como Severus le había dicho. Delicioso y desesperado.

Tuvo piedad al fin y soltó la cuerda que lo ataba, para clavarse en él nuevamente y arremeter con fuerza. Harry se liberó con un grito mitad sollozo y Lucius lo siguió, cubriéndolo con su cuerpo.

Luego, el rubio se levantó y se puso su bata. En la cama, Harry aún jadeaba, con lágrimas en los ojos.

- “Eso, Potter, es lo que yo le doy a Severus”, dijo Lucius, “ahora vete. Jamás competirás conmigo”.

 

 

FIN

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